¡YES&CLICK! 2012... PRESENTACIÓN

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martes, 11 de septiembre de 2012

PONIÉNDONOS A "TONO"


Son tantos los alumnos a los que les ha llamado la atención mis variados y concretos “Tonos emocionales” cuando trabajo con perros, que me veo en la obligación de escribir sobre este tema que, para mí, es tan importante.

Voy a ver si soy capaz de reflejar en este pequeño texto lo que pienso y siento sobre ellos.

Las 2 primeras acepciones de “Tono” son:

1. m. Cualidad de los sonidos, dependiente de su frecuencia, que permite ordenarlos de graves a agudos.

2. m. Inflexión de la voz y modo particular de decir algo, según la intención o el estado de ánimo de quién habla.

El concepto de tono proviene del latín tonus, que a su vez deriva de un vocablo griego que significa “tensión”.

El tono es la propiedad de los sonidos que permite ordenarlos de agudos a graves según su frecuencia.

Pero también es un modo específico de expresar una cosa de acuerdo a los propósitos o las condiciones anímicas del emisor. Así decimos que alguien habló en tono autoritario, solemne, o que la charla transcurrió en un tono relajado.

Como vemos son dos conceptos diferentes que sin embargo tienen algo en común, si alguien nos dice que le están hablando en tono solemne, nos imaginamos una voz con un tono grave, y si te hablo en tono apremiante seguramente me escuches en un tono más bien agudo.

Así pues, los tonos más agudos suelen usarse para transmitir un tipo de emoción y los graves los reservamos para otros. Lo que está claro es que la propia voz es una herramienta mucho más útil de lo que muchos creen para influir en el estado emocional del receptor.

Se define como “Extensión tonal” el rango de tonos que una persona puede emitir desde los graves a los agudos. Este rango puede ir desde un gruñido en tonos graves, a un chillido en los tonos agudos.

Aplicada a la transmisión de estados emocionales, la escala tonal es una herramienta extremadamente útil para ayudar a predecir las características y comportamientos de una persona.

El ser capaz de reconocer el nivel de tono de la gente a un primer vistazo, es una habilidad que puede darle una ventaja tremenda en el trato con los demás. Es una destreza que influye y depende, directamente, de nuestra capacidad para reconocer las emociones ajenas, exacto la famosa EMPATÍA.

Por lo tanto, bien merece el tiempo y el esfuerzo que empleemos en refinarla, aunque cuesta bastante adquirirla.

Las cuatro cualidades básicas del sonido son: Intensidad (fuerte, débil o suave), tono (agudo, medio, grave), timbre (es aquello que nos permite distinguir la voz de dos personas que cantan una misma canción, o bien diferentes instrumentos que emiten una misma nota musical. Depende de las características de la fuente emisora del sonido) y duración (largo o corto).

Estas cualidades juntas hacen que podamos percibir en cualquier mensaje cierto estado emocional del emisor, lo que conocemos como el “tono” emocional, que como ya hemos visto no debemos confundir con el “tono” sonoro (agudo, medio, grave).


Manejar los “tonos” adecuados


Vamos a ver cómo podemos aprovechar los diferentes “Tonos emocionales” a la hora de trabajar con los perros.

Mi amiga de Buenos Aires: Mercedes Iacoviello, escribió este post el 24 de julio de 2012 en mi muro de Facebook, justo cuando volví de mi estancia en su país. No es la primera vez que un alumno me comenta este estudio y busca más información sobre el tema.

“Dos días después del Seminario, logré recordar por qué me resonaba en algún lugar del cerebro tu trabajo con los tonos emocionales, y el cuidado para la selección de órdenes verbales... Patricia McConnell, una experta en relación humana-canina, hizo su tesis de doctorado justamente sobre ese tema y me pareció fascinante. Estudió las palabras y entonaciones utilizadas para comunicarse con animales domésticos (caballos y perros) en tres culturas e idiomas diferentes... y son sorprendentemente similares.”

Cada propietario cree saber qué tono emocional es el apropiado para según qué cosas quiere lograr de su perro (atención, calma, llamada, juego, etc.,), pero resulta que, en muchos casos, se olvidan de cuáles son los tonos que ellos perciben, sienten e interpretan mejor (tonos graves/frecuencias bajas, tonos medios/frecuencias medias, tonos agudos/frecuencias altas)


La importancia de los tonos


Algunos tonos mejoran considerablemente la vinculación afectiva-emocional y propicia la interacción, otros en cambio nos alejan de tal propósito. Algunas señales verbales y tonos pueden influir sobre la manera en el que el perro piensa, siente y aprende, dificultando la capacidad de aprendizaje, evolución y adaptación al entorno.

Todos sabemos que lo interesante no se encuentra en el mensaje, sino en cómo llega, cómo lo expresamos. Algunas ocasiones, el cómo decimos las cosas, resta calidad emocional y social a dicho mensaje comunicativo. Por lo que hay que prestar especial atención a qué queremos expresar y cómo hacerlo.

Si este aspecto no lo cuidamos, el guía podrá tener problemas de comunicación con su perro, empeorando la situación y aprendizaje con él. También puede darse que, en un momento concreto de la vida del perro, empiece a percibir que no responde como al principio o simplemente parezca que ni le está escuchando.

En este momento, se piensa rápidamente en el deterioro del proceso de Adiestramiento, obviando otros motivos o causas. Por lo que se tiende a incorporar indicadores o marcadores específicos (inhibitorios, condicionados o de los que vienen de serie en el ser humano) para hacerle llegar nuestro malestar. Muchas pueden ser las causas que hagan que un propietario pueda dejar de tener control sobre su tono, intensidad y duración (alejándose de toda justicia).

Unos ejemplos muy significativos: que el perro no haga lo que se le está pidiendo, que no resuelva correctamente, que no trabaje con la intensidad que se desea, por anticipación, distracción, inestabilidad, mala gestión del entorno, niveles altos de estrés que impiden la concentración, conducta social no deseada, cuando el perro se deja llevar por su instinto, situación o entorno, etc.,


 
Relación directa de los tonos con el trabajo.


Con la llegada de la estructura ¡Yes&Click! hemos ido ajustando nuestros protocolos de trabajo, incorporando pilares fundamentales que sustentan este trabajo, buscando las oportunas proyecciones de cada una de las señales que utilizamos en el Adiestramiento (gestuales y verbales). Pero para lograr entender y poder aprovechar lo que estos pilares ofrecen, los guías deben aprender a utilizar bien los tonos con los parámetros vocales adecuados.

Estos protocolos nuevos, si bien siempre los hemos tenido en cuenta, hoy por hoy pensamos que son parte esencial de nuestro trabajo con los perros, creemos firmemente que es una información esclarecedora para los alumnos que buscan aprender a comunicarse de una forma serena y amable, generando una sensación de bienestar en el binomio (perro-guía), y sin perder la funcionalidad y competencia del proceso.

Es bueno tener en cuenta que casi todas las voces humanas llevan frecuencias medias, aunque los varones tienden a las graves y las mujeres a las agudas. El rango de frecuencias que cada persona puede escuchar determina su espectro auditivo, por lo que dependiendo de él, así subiremos o bajaremos la frecuencia al comunicarnos.

Una voz grave expresándose con naturalidad ofrece un elemento de comunicación estable, mientras que un tono agudo en ciertas áreas del Adiestramiento puede aumentar bastante la intensidad emocional del perro (impidiendo su concentración).

Igualmente una voz grave expresando rechazo o indignación puede provocar un bloqueo en el perro, además que puede hacer tambalear los lazos de amistad que unen al binomio.

Un tono agudo ayuda a desbloquear a un perro y evita su frustración, le anima a que venga, a que conecte emocionalmente con la conducta, guía, entorno o situación, le invita a jugar, etc.,

Una misma persona puede variar la intensidad y el tono según qué conductas quiera lograr. Pero hay que prestar mucha atención a lo que el perro interpreta y siente con la llegada de cada señal y tono. Las personas tendemos a veces a tener comunicaciones “extrañas”, decir cosas incorrectas y decirlas en el momento inoportuno. Por lo que tengamos paciencia sí, con ese estilo de comunicación, el perro hace acciones incorrectas en el momento equivocado.

Esto llevará y ayudará al perro a sentirse bien y actuar en consecuencia, impidiendo que permanezca en un estado crónico de alerta emocional (miedo, aburrimiento, entusiasmo, excitación, estrés, nerviosismo, etc.,).

Este estado de intranquilidad es fácil que se dé con determinadas señales verbales, que van unidas a un tono, intensidad, duración, y asociadas a consecuencias no agradables para el perro.

Ejemplos típicos: Una llamada mal montada, un junto mal construido, posiciones básicas no comprendidas, conductas no ejecutadas sólidamente, habilidades de acción dinámica muy repetitivas, comandos de parada, permanencias complicadas, conductas sociales, etc.,

Si estas conductas, sin darnos cuenta, han quedado asociadas por Condicionamiento Clásico con algún malestar emocional o físico, automáticamente esas señales (aunque variemos sus parámetros) producirán una activación extra del estrés, en algunos casos impidiendo la correcta resolución y progreso del ejercicio (por este motivo, muchísimo cuidado con los indicadores negativos o marcas informativas sin condicionar con algún estímulo agradable).


Expresarse en el tono adecuado


Está claro, que a una mujer con un tono agudo (frecuencia alta y más fina) le costará aprender nuevos patrones de entrenamiento y que todos ellos no entren emocionalmente en conflicto. Igualmente, un varón con un tono grave (frecuencia baja y más gruesa) el llegar a utilizar tonos agudos para según qué cosas, le puede llevar un tiempo. Pero ambos sexos pueden al menos intentarlo.

El perro aprenderá desde pequeño a dejarse guiar con el tono que su guía se exprese, pero esto no quita para que intentemos hacerle llegar esos tonos que a ellos les atraen, y con los que se sienten seguros.

Sólo es cuestión de pensar qué queremos lograr, y cuál es la proyección que tendrá cada una de las señales gestuales y verbales que incorporaremos en cada conducta.

Por ejemplo, si queremos trabajar el área “Atencional”, podemos pensar en condicionar un sonido activador emocional, una señal para conectar y otra para desconectar, para crear contacto visual (focus) etc., Para lograrlo, mejor utilizar tonos agudos de intensidad fuerte (de duración más o menos larga o corta).

En el área de las “Emociones” y su control a través de la concentración y la calma, es aconsejable la utilización de tonos graves de intensidad débil o suave y cortos en duración.

En la siguiente que es la “Actitud” (la manera de transmitir y comunicarse durante el trabajo) son igualmente adecuados los tonos graves, de intensidad suave y cortos en duración.

Para el área “Motivacional” (aprender cómo ilusionar haciendo de la sesión algo atractivo para el perro) priman los tonos que a los perros les atraen, las frecuencias agudas, de intensidad alta o media (dependiendo del perro) y largos en duración.

Y para terminar, en el área “Afectiva” (motor fundamental para mantener las conductas ya construidas, máxima vinculación, Yackpot social), lo ideal es mezclar los tonos sin que entren en conflicto, jugar con las intensidades (alta, media o baja) y la duración (corta o larga). De tal forma, que el perro aprende a gestionar nuestras emociones (que a veces son bastante inestables) y le aporta mucha información sobre cómo somos y cómo nos comportaremos con ellos.

Lo importante es que los tonos sean sinceros, aquí sólo podemos trabajar nuestra predisposición para tener las emociones correctas en el momento adecuado. Es por ello, que si tenemos un mal día es mejor aplazar la sesión. Todos sabemos que es muy difícil, por no decir imposible, engañar a un perro sobre nuestro estado afectivo, mucho menos si es nuestro compañero.

Yo sólo mezclaría tonos agudos, medios y graves, en las áreas motivacional y afectiva. En el resto intento mantener siempre el mismo tono, intensidad y duración. De tal forma que, con esa uniformidad, para el perro es más fácil alcanzar éxito en los niveles atencionales, gestiona mucho mejor sus emociones y mantiene una actitud adecuada al criterio y objetivo marcado.


Proyección de la señal gestual y verbal


Una vez tenemos claros los tonos, vamos a escoger la señal verbal correspondiente (comando del ejercicio) y la apoyamos con una señal gestual (guía física).

Al igual que hay que cuidar los tonos, hay que pensar mucho cómo se llamarán los ejercicios y qué guía física añadiremos. En ¡Yes&Click! pensamos que todo debe tener proyección a nivel emocional y de rendimiento. No nos vale cualquier señal verbal, gestual o ambas al tiempo, si carecen de proyección emocional (su presencia no fomenta el bienestar, los motores sociales, la concentración relajada, capacidad resolutiva, gestión emocional, calma, etc.,) y de rendimiento (no valdrán para conductas futuras, no ayuda en la capacidad resolutiva, autoevaluación, proactividad controlada, etc.,).

Las señales gestuales deben contener una información clara que ayude al perro a lograr éxito durante la construcción de la conducta, y que pueda seguir desarrollándose a través del proceso de Adiestramiento: “Lo que nos sirve hoy, que nos valga para mañana”.

Las señales verbales (comandos de los ejercicios) tienen que ir en sintonía con lo que queremos lograr, además que como hemos explicado, cuidar el tono, la intensidad y la duración de éstas. Si queremos que nuestro perro camine para atrás, buscaremos primero el tono de AYUDA (tono agudo, intensidad alta o media, y largo en duración al ser un ejercicio largo), por lo que no es nada adecuada la tan utilizada señal verbal “Atrás” (tono grave, intensidad media, corto en duración). Más bien hay que buscar palabras compuestas suaves como “Go Back” (en sintonía con el esfuerzo, motivación y duración).

Si buscamos una parada elécrtrica en el perro, que sea capaz de pararse en cualquier circunstancia, entorno, velocidad y con buen nivel de latencia, entonces buscaríamos un tono grave, de intensidad media y muy corto en duración.

Tengamos en cuenta, que ante niveles altos de frustración (porque el perro no termina de hacer bien el ejercicio) los tonos e intensidades empiezan a alterar al perro… por lo que aprender a controlar todo el conjunto informativo por orden de prioridad: TONO - SEÑAL GESTUAL - SEÑAL VERBAL, nos facilitará el auto-control y el perro podrá disfrutar de un amable adiestramiento.

Una simple señal gestual de un “Frontal” (para trabajar el patrón motor de movimiento) se convierte en una de las señales más potentes y funcionales en el Adiestramiento a nivel emocional, si se sabe controlar y ver su proyección.

Lo que empieza señalando y marcando un punto de luring concreto, se va convirtiendo en una señal gestual para capturar “calma” en un futuro cercano, ayuda en la construcción de un excelente target de mano mantenido (evita frustración, fomenta la conexión con el perro, beneficia la concentración, la calma, además de ser una conducta distribuidora de un gran número de “Habilidades Caninas” y posiciones de HTM, etc.,). Todo esto a nivel de rendimiento.

Este mismo target (que surge de la señal gestual de la conducta “Frontal”) informa al perro en qué lugar exactamente se tiene que colocar delante del guía, puede parar la actividad del perro cuando no está estable o genera conducta no apropiada, igualmente marca un límite de acercamiento y le comunica que una conducta o acción no está bien hecha (no acierto).

Por lo que, en nuestro saco (no sobrepasar la mitad de él para que siga quedando espacio para seguir llenándolo), donde vamos almacenando conocimientos, ya tenemos señales con proyección a nivel emocional y de rendimiento. Este tipo de aprendizaje permanecerá en nuestro saco muchos años.

Tengamos en cuenta la extrema sensibilidad auditiva y emocional de los perros, y seamos conscientes de no “dañar” a nuestros compañeros por nuestra torpeza comunicativa o falta de empatía. Cada vez más son los entrenadores que afinan sus protocolos para transmitir una información clara y coherente, con una carga emocional adecuada que los perros pueden gestionar perfectamente.

Por otro lado, los hay que tratan de actuar como androides, y ser completamente asépticos eliminando (o tratando mejor dicho) cualquier emoción del proceso comunicativo, esto en mi opinión es una elección comprensible, apoyada en la prudencia o miedo de lastimar al perro usando un elemento tan complejo y delicado, pero deja fuera de juego la que posiblemente es la herramienta más sutil e influyente en la gestión de la relación perro-guía y, por lo tanto, en la eficiencia de un entrenamiento basado en los motores sociales. Casi nada.

En nuestros cursos de formación integral ¡Yes&Click!  explicamos y enseñamos este tema desde el primer momento. También lo hacemos en el nivel 1: "Comprender para poder Avanzar".

Si aunamos todo nos puede quedar un trabajo muy honesto y armonioso.

Nos gustaría compartir otro texto que habla también de los tonos.

Referencia:

Jorge Ortega. Director de "Guauf Servicios Caninos"

Artículo: "Trucos para que tu perro te escuche" en su web Guauf



Gracias por leerlo, esperamos haber dado “el tono” en nuestro mensaje.

Afectuosamente,

Pere Saavedra & Luis Gómez




jueves, 10 de mayo de 2012

¡¡ CELEBRAMOS 10 AÑOS IMPARTIENDO FORMACIÓN !!


Basado en los conceptos del modelo nuevo de adiestramiento Yes & Click

Con motivo de los 10 años que llevamos impartiendo formación (2002 a 2012) a nivel nacional e internacional,  hemos decidido "sortear" una plaza GRATUITA entre todos los alumnos que participen en el curso extensivo de "Habilidades y Obediencia Rítmica Canina".

¡¡ La persona que logre obtener esta plaza podrá disfrutar del curso completo sin que le suponga coste alguno la formación !!

Una buena oportunidad para prepararse y llegar a ser un experto de las "Habilidades Caninas"; Porque son muchas las personas que practican "trucos", pero pocas las que logran "habilidades" estables, conocen bien la estructura, comprenden sus conceptos, y encuentran en esta especialidad una forma de comunicación y bienestar para el perro.


Todos los que han tenido la suerte y la oportunidad de acercarse a conocer  (de manera presencial, no en vídeos) esta enriquecedora modalidad de trabajo, saben que tiene grandes beneficios para el perro a todos los niveles (mental, físico, social y emocional) y que es la base del adiestramiento.

Su metodología se puede exportar a cualquier actividad o necesidad que tengamos con el perro, desde una modificación de conducta hasta un trabajo excelente de obediencia pues tiene muchísima proyección.

Los alumnos que asistan al curso podrán conocer y entender nuestros 3 niveles formativos, además de poder hacer muchas prácticas (de manera fácil y divertida) tanto de "Habilidades Caninas" (en sus 3 niveles), como de "Obediencia Rítmica Canina" que es la especialidad deportiva que nace de la enseñanza de las habilidades.

¡¡ Una buena oportunidad si realmente quiere aprovechar todo el potencial (físico-mental) de su perro, aprender más y divertirse juntos !!

Un detalle "exclusivo" para este curso, motivo por los 10 años como profesional y amistad con los organizadores.

Afectuosamente,



Más información en el evento de Facebook:

https://www.facebook.com/events/321009141313962/

 
 


miércoles, 25 de abril de 2012

DOG TRICKS - HABILIDADES CANINAS

Este texto lo escribimos hace algunos años, ahora lo hemos retocado. La primera web que escribió sobre esta modalidad fue el Centro Canino "Lealcan" de Madrid, por lo que le agradecemos muchísimo la ayuda prestada para poder escribir este texto.

También agradecer a "Educan" por la aportación de tantos conceptos y términos, algunos salen reflejados en este artículo y en próximos que iremos subiendo en este blog hasta la llegada de nuestra NUEVA WEB !!!

Rogamos a quienes han utilizado o vayan a utilizar parte o la totalidad de este escrito (material didáctico de nuestros eventos formativos), por favor CITEN la/s fuente/s o retiren la entrada.

Propiedad intelectual © 2012

(DOG TRICKS) HABILIDADES CANINAS

Modalidad de entrenamiento con perro conocida fuera de España como “Tricks” o “Canine Freestyle” que contiene la base estructural de muchas actividades de educación canina actuales: Agility, Dog Frisbee, Obediencia, Flyball, Dog Dancing, etc.,

Practicar “Habilidades Caninas” es llegar a conocer y comprender interiormente a nuestro amigo el perro, la comunicación que se establece entre ambos (guía y perro) mejorará la vínculación afectiva - emocional y la enriquecerá, una empatía y armonía necesaria para poder dar vida (con colorcito) a cualquier trabajo de calidad (comprensión de las conceptos y estabilidad de las conductas).

A través de esta modalidad nos implicamos completamente en el adiestramiento y educación desde que el perrito apenas cuenta con días de vida - “nunca es demasiado pronto para educar” -, además de desarrollar y estimular su inteligencia a través de trabajos deductivos/cognitivos, desarrollando al máximo todo su potencial y aptitudes genéticas, y convirtiendo a nuestro amigo en un amante del aprendizaje.

Los cachorros traen una buena aptitud genética para el desarrollo de habilidades, de sus amigos humanos depende el buen desarrollo de estas capacidades instintivas.

El entrenamiento que se realiza siempre es de forma honesta, responsable y respetuosa, teniendo muy en cuenta el estado emocional del perro, requiere de mucha sensibilidad por parte del guía para lograr estimular la capacidad de aprendizaje del animal.

El resultado: nuestro compañero aprende de forma fácil, coherente y amable un gran número de habilidades o ejercicios prácticos, divertidos, entretenidos y algunos bastante funcionales en la vida cotidiana.

Este trabajo (técnico y conceptual) mejorará considerablemente la práctica de otras disciplinas (aportando: auto- control, gestión emocional, proactividad, mayor pulsión, menor latencia, gran capacidad de resolución, etc,) así tendremos la base de la pirámide donde aguantar la información nueva que  irá llegando en el adiestramiento, consiguiendo desde el principio una gran consistencia, comprensión y estabilidad, y esto hará que  permanezcan las conductas aprendidas (totalmente selladas) en la cabecita del perro a través del tiempo.

Una modalidad donde se interactúa de forma constante y donde ambos no dejarán nunca de aprender

Quién ha practicado correctamente  “Habilidades Caninas” conoce los grandes beneficios (también las desventajas, que las hay) y bienestar que conlleva a la pareja. No sólo tendremos a un perro mejor formado, además podremos gozar de un perro sano y más estable en todos los sentidos (mental, emocional, físico, social) con mayor capacidad para afrontar los nuevos retos.

La práctica de esta modalidad de entrenamiento anima a las personas a reunirse y pasar buenos ratos con los perros, en casa, en el parque, en algún centro canino, donde uno desee o pueda… el fin es divertirse mientras se aprende sin que el objetivo principal sea el mundo de la competición.

En nuestro trabajo tenemos estructurado unas fases determinadas (por niveles), protocolos a seguir, técnicas específicas y marcadores para completar todo el proceso de formación. Poco a poco iremos compartiendo información, aquí les dejo un adelanto !!

Niveles de entrenamiento

Nivel iniciación: Primera toma de contacto con el mundo de las habilidades caninas. Aquí empezaremos conociendo a nuestro perro y fortaleciendo las conductas aceptables a través de la motivación y la economía de recompensas y refuerzos.

Aprenderemos a utilizar la herramienta condicionada “Clicker” (el cómo se desarrolla la técnica) dirigida a la captura y moldeado de pequeños ejercicios de poca dificultad para ambos, aquí se aprovecha los movimientos que nuestro perro hace de forma libre, y capturamos otros nuevos para ir aproximando a nuestro amigo al comportamiento que queremos conseguir más adelante.

En este nivel se trabaja la propiocepción del perro, súper importante para fomentar la concentración, la gestión emocional, el equilibrio, la coordinación y un largo etcétera.

Se pueden trabajar todo tipo de habilidades (fases mecánicas, patrones motores, etc.,) siempre que se haga de manera responsable y respetuosa (con o sin clicker, utilizando refuerzos primarios o individuales a través del canal de juego, etc.,) y a unos niveles de exigencia bajos en respuesta. El animal debe ir de forma progresiva  aprendiendo conductas, debemos tener paciencia y evaluar la dificultad del ejercicio planteado para que pueda progresar con facilidad.

Habilidades como el manejo de cada una de las patas, movimientos distintos con ellas (cruzarlas, levantarlas una a una, etc.,) es importante trabajarlo a corta edad. Este nivel es el más importante porque de él dependerá la fiabilidad y consistencia en los dos niveles restantes.

Aquí se trabaja más técnica que concepto, precisamente para no complicar los ejercicios y aprovecharnos de lo que el animal nos va ofreciendo a voluntad. También el dueño va aprendiendo y comprendiendo qué procesos está manejando, lo que hacen, por qué lo hacen y cómo deben hacerlo.

Nivel medio: En este nivel nos encontramos controlando nuestras herramientas de aprendizaje de forma correcta, debido a esto, podemos incrementar el grado de dificultad a nuestro perro. Existen multitud de habilidades complejas que puede una pareja desarrollar, desde mover las caderas, hacer el pino, una diagonal de patas, levantar dos patas del mismo lado, hacer un slalom en sentido contrario, una reverencia en movimiento, caminar para atrás, mantenerse en el oso, etc., etc., etc.,

Muy importante en este nivel, es probar y comprobar que el perro ha entendido cada uno de los conceptos adquiridos en la etapa anterior. El perro debe entender no sólo la norma, además debe existir comprensión ya que sin ella no puede existir avance posible.

Nivel avanzado: Cuando nuestro perro se ha convertido en un experto del mundo del aprendizaje, es muy cognitivo y le es sencillo, cómodo y rápido resolver problemas, es ahí cuando podemos decir que se encuentra en un nivel avanzado y/o profesional.

Aquí la pareja ya puede salir y demostrar a otras personas cómo se trabaja con las habilidades aprendidas (mediante coreografía, escenografía, exhibiciones de habilidades individuales, etc.,)

El nivel de acierto es mucho mayor que en los dos niveles anteriores, y ya no es necesario depender de la herramienta clicker y refuerzos externos para producir y /o ser sencillamente funcional. La gestión del estrés es mucho mayor tanto por el guía como por el perro.

Cuanto más generalicemos una habilidad/conducta más gestión emocional y del entorno obtendremos.

Un gran repertorio da solidez a la pareja, y la anima a buscar nuevos retos mediante trabajos más complejos técnicamente y cognitivos. La seguridad y auto-control emocional que se desarrolla en el perro durante estos meses hace que la expresividad de ambos fascine a cualquiera que mire con detenimiento el trabajo.

Desde luego, una modalidad apasionante que conlleva grandes beneficios para el binomio (guía y perro), además de ayudarnos con una base de calidad y estabilidad para iniciar otras actividades deportivas.

Si quiere tener más y mejor conocimiento sobre los perros, aprender su lenguaje para comunicarnos mejor con ellos, no dude en practicar habilidades caninas.

Si comunicar significa “hacer a otro partícipe de lo que uno tiene” dejemos participar a nuestro perro en su propio aprendizaje, y que sea él mismo quien decida cuándo / cómo empezar, y cuándo / cómo terminar…

Desarrollemos su creatividad mediante el juego, comuniquemos desde lo positivo, transmitamos mensajes ricos en información, tengamos mucha paciencia, seamos coherentes y respetuosos, sólo así tendremos alguna oportunidad de alcanzar el éxito.


En nuestros canales de YouTube encontrará muchos vídeos para seguir paso a paso y a través de tutoriales algunas habilidades, también podrá aprender cómo se realizan muchas de las conductas que hemos añadido en este texto.

Solo tienen que entrar, disfrutar, aprender, mejorar e ilusionarse para poder, cuando crean oportuno, empezar un proyecto educativo junto a su perro.

Cuando uno accede al apasionante mundo de las habilidades caninas lo hace desde la meticulosidad y el entendimiento de cada una de las señales, disfrutando de pleno, consiguiendo una capacidad natural para aprender a leer e interpretar a los perros, factores imprescindibles en un sana relación afectiva – emocional.

Se puede trabajar con o sin herramientas condicionadas, pero hagámoslo siempre desde el respeto y afecto al perro, pensemos siempre en él por encima de toda actividad deportiva o en conseguir conductas, permitamos que nos vayan indicando el camino, el cuándo y cómo aprender por y para él.

La premisa inicial de todo educador canino debería de ser que todo trabajo que se haga con el perro tendría que respetarlo como individuo y compañero, contribuir a su salud mental y, por encima de todo, lograr que sea socialmente competente.

Quienes trabajen con la herramienta condicionada “clicker” de una manera responsable deben saber lo mucho que cuesta que el animal comprenda cada concepto, pero no tengan ninguna prisa, solo así se conseguirá tener éxito en la modalidad.

Si uno mantiene la paciencia termina consiguiendo trabajos completos y estables. A los perros se les permite aprender con el mayor auto-control de sus emociones, no se preocupen por el estrés, pues éste se produce ante las dudas lógicas que se originan en todo proceso educativo, preocúpense de disfrutar aprendiendo junto a su perro.

Desde nuestra humilde profesión y en nombre de todos nuestros perros, les deseamos un bonito y sano proyecto educativo.

Pere Saavedra
Blue Baby & Hechi & Tabú & Asia & Big Bang & Aqua